La Sultana de los Andes

Hoy 21 de Abril, Riobamba celebra sus 192 años de independencia, proclamada en la  Batalla de Tapi y liderada por el Mariscal Antonio José de Sucre.


Reconocida como una de las ciudades más antiguas del país, los españoles declaran su fundación en 1534 sobre Liribamba,  antigua ciudad de los Puruhaes actual cantón Colta. En el año de 1797 un devastador terremoto destruyó la ciudad en su totalidad, Antonio Lizarzaburu alcalde de Riobamba, refundó la ciudad en la llanura de Tapi, ubicada a pocos kilómetros de la ciudad antigua.  La nueva Riobamba planificó su traza en damero, trasladando los bienes y piezas más representativas a la llanura.

Rodeada por imponentes nevados y volcanes como el Chimborazo, Carihuairazo, Tungurahua y El Altar, renació como la ciudad de las primicias al ser la primera ciudad española de la Real Audiencia de Quito, el primer cabildo municipal, donde se fundó la primera radiodifusora: Radio El Prado, donde se erigió la primera iglesia española en el territorio: la Balbanera. Además es la ciudad donde se creó la primera Constitución de la República, la cuna del primer científico ecuatoriano Don Pedro Vicente Maldonado y donde se construyó el primer estadio olímpico.

Riobamba, Cuna de la Nacionalidad, ubicada a 2754 metros de altura, con una población 146 mil habitantes  es uno de los centros más importantes de comercio agrícola y ganadero del país.

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La Luz de Cristo

El fuego nuevo que ilumina al mundo simbolizando la Luz de Cristo resucitado. El fuego da inicio a la celebración de la pascua y a un nuevo tiempo de paz. De la hoguera se toma el fuego que enciende el cirio pascual, elaborado de cera pura de abeja con cuatro incrustaciones de incienso que representan los clavos de la cruz. En él se colocan las legras griegas Alfa y Omega, la primera y última del alfabeto griego que hacen relación al principio y al fin. Cristo como principio y fin de todo, suyo es el tiempo y la eternidad.

El cirio es uno de los símbolos más representativos de la pascua de resurrección pues además de estos componentes lleva la marca del Crismón de Constantino, primer emperador romano que se adhirió al cristianismo. Este cirio permanecerá encendido durante toda la temporada de Pascua, hasta el domingo de Pentecostés, es decir cincuenta días. Posteriormente será colocado a un lado de la pila bautismal y será encendido en las celebraciones de bautizo y en misa de difuntos pues determina el inicio y el fin de la vida material.

Al encender el cirio, la comunidad cristiana redime su fe y diciendo “Que la Luz de Cristo, que recusita glorioso, disipe las tinieblas del corazón y del espíritu”. El sacerdote ingresa a la iglesia que se encuentra a oscuras y pasa la luz a todos los fieles que poco a poco la van iluminando.