Los Diablos de Alangasí

Cristo ha muerto y el mal ha triunfado en el mundo, el demonio se apodera de las calles y las plazas. El destino de la humanidad está en manos de Satanás.

El Viernes Santo, al caer la tarde en Alangasí, los diablos salen a las calles y caminan a sus anchas, tentando a todos quienes se cruzan por su camino. Utilizan fajos de dinero, imágenes provocadoras, oro, joyas e intentan conquistar al mundo. Los niños corren asustados y otros inocentes huyen de los diablos que hacen de las suyas. Muchos turistas prefieren sacarse retratos con los diablos y aquellos que conocen la tradición, burlan al demonio con risas y juegos. Así es Alangasí el viernes Santo y el Sábado de Gloria.

Desde la época de la colonia, esta tradición ha permanecido guardando su riqueza simbólica. Los demonios, los Turbantes, los Ángeles y los Soldados, cada año llenan de colorido las calles de esta parroquia. La tradición singular, nos lleva a imaginar qué sería el mundo gobernado por el diablo y entre luces de colores, ventas y oraciones, se evidencia un claro ejemplo de nuestra tadición barroca.

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